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lunes, 22 de diciembre de 2014

● Sierra de Sabar - Subida al Tajo del Fraile y Tajo de Gomer

Grandioso el Tajo de Gomer por su cara norte

8 de Noviembre de 2014
Ruta dificil y muy vistosa para hacer fotos sin parar ante la espectacularidad del Tajo de Gomer y sus perfiles de "muela" por su cara norte y de "colmillo" por su vertiente oeste. Hay que tener en cuenta que es una ruta para trepar 100%, con algunos pasos aéreos arriesgados por lo que no es recomendable para los que no estén acostumbrados a caminar por este terreno.

Muela y colmillo, distintas perspectivas del mismo Tajo de Gomer visto desde las caras norte y oeste

Perfil 3D de la ruta

Dificultad técnica: Alta, con trepadas continuas y pasos aéreos. 
Dificultad física: Media alta, ruta bastante rompe piernas y muy cansina por las continuas trepadas y saltos entre las rocas.
Tiempo total: 7 h.34 min. Distancia total: 12,1 kms. Ruta circular.
Desnivel min.: 668 m. Desnivel máx.: 1.223 m. Desnivel acum.: 1.067 m.
Participantes: Juan López "Obi Juan Kenobi" y Rafael Blasco "Karakorum del sur".
Cimas: Tajo del Fraile (1.229 m.) y Tajo Gomer (1.129 m.).
Ubicación: la recóndita Sierra de Sabar, o de los Tajos del Sabar, pertenece al Arco Calizo Central y se encuentra en el área más occidental de la Comarca de la Axarquía, cerca de Alfarnatejo junto al Río Sabar y se encuentra encajonada entre las Sierras de Camarolos y de Enmedio.
Paisajes: las vistas son indescriptibles, sobre todo desde el Tajo del Fraile hacia el Tajo Gomer, siendo una de las rutas más vistosas que se pueden realizar en la provincia de Málaga. Magníficas panorámicas, subiendo el Tajo Gomer, hacia las poblaciones de Riogordo y Colmenar con sus extensos campos de cultivo salpicados de cortijos con los Montes de Málaga en el horizonte. Impresiona la cara norte del Tajo Gomer vista desde su base, una pared vertical que parece casi inexpugnable.
Accesos: Saliendo desde Málaga tardamos solo 1 hora en llegar hasta el comienzo de la ruta. Tomamos la A-45 dirección Antequera y al llegar a la altura de Casabermeja nos desviamos por la comarcal A-356 dirección Colmenar. Antes de llegar a este pueblo tomamos la A-7204, pasamos por La Casona Los Moriscos, y un poco más adelante nos desviamos definitivamente por la MA-115 dirección Alfarnate. Al llegar a la famosa Venta de Alfarnate nos desviamos a la derecha dirección Alfarnatejo y, dejando el pueblo a la izquierda, tomamos un carril de tierra a la derecha "Colada de Antequera a Alfarnatejo" que tras cruzar el Río Sabar nos lleva hasta la Fuente del Conejo donde aparcamos para empezar la ruta.
GPS: Ruta subida a Wikiloc. PULSA AQUÍ PARA BAJARTE EL TRACK DE LA RUTA.
Mapas: Cartografía del IGN, MTN50 Histórico nº 1039 (Colmenar) año 2008, escala 1:50.000.

Perfil de la ruta

En algún sitio habíamos leído que a estos tajos los llamaban "los Pirineos del Sur" y, salvando las distancias, la verdad es que encontramos el apelativo bastante apropiado.
El día en la bahía de Málaga amaneció despejado pero conforme nos íbamos adentrando en el interior de la provincia la niebla y las nubes bajas comenzaban a dominar el paisaje. Al acercarnos a Alfarnate había restos de lluvia de la madrugada y apenas si distinguíamos el perfil de los tajos camuflados entre la niebla. Una ruta con tanta trepada no la podíamos realizar con la roca mojada ya que podía transformarse en muy peligrosa.

Presagiábamos malos augurios al ver los tajos así

Llegamos a la Fuente del Conejo y comprobamos que la niebla solo abrazaba la sierra y que en realidad el día estaba despejado. En teoría poco a poco el día debería de ir abriéndose y la niebla disipándose, no obstante tomamos la decisión de invertir la ruta y dejar el Tajo Gomer, el más peligroso, para el final para que diera tiempo a que se esfumase la niebla y la roca se secase con el sol.

Fuente del Conejo donde empezaba la ruta

Nada más aparcar empezaron a retumbar los ecos de los disparos de los cazadores, bastante cerca por cierto, algo que se mantendría durante toda la jornada.
Seguimos el carril durante escasos minutos para en seguida desviarnos a la izquierda campo a través para comenzar la subida al Tajo Fraile.

Comienzo de la subida al Tajo Fraile

Al poco rato ya teníamos las primeras panorámicas de Alfarnatejo, bonito pueblo serrano de poco más de 500 habitantes.

Alfarnatejo encajonado entre sierras

Al llegar al cresteo nos introdujimos en pleno manto de niebla donde la visibilidad era nula y la roca estaba bastante resbaladiza, sin embargo los primeros rayos de sol ya comenzaban a filtrarse a través de la espesa capa de nubes. Mientras esperábamos nos cobijamos entre unas rocas y dimos buena cuenta de un improvisado desayuno en espera de que aquello se despejara.

 Y como si de magia se tratase, en cuestión de segundos apareció este espectáculo ante nosotros

Con los últimos restos de niebla disipándose el panorama era colosal

Aún teníamos que crestear para coronar la cima del Tajo del Fraile, tramo en el que tomamos bastantes precauciones hasta que la roca se secara.

Subiendo al Tajo del Fraile


Una vez en la cima las vistas hacia el Tajo de Gomer eran grandiosas, una de las panorámicas más espléndidas que podemos encontrarnos en Andalucía.


Pensar que después tendríamos que subir allí, aunque fuera por la cara sur que era la única que no podíamos ver, nos parecía algo descabellado.

Tajo del Fraile (1.229 m.), máxima cota de la Sierra de Sabar

Durante la bajada abandonamos momentáneamente la roca caliza para adentrarnos en un terreno blando de tierra oscura y pegajosa que se adhería a las suelas de nuestras botas como si fuera pegamento.


Una vez abajo teníamos que rodear la magnífica peña para buscar la subida por la otra cara. Otra opción si se quería alargar aún más la ruta era desviarse hacia el este y subir al tercer tajo de esta sierra, el Tajo de Doña Ana de 1.202 m. Nosotros nos saltamos esta variante.

Impresionante perspectiva

Tras buscar la cara sur se hacía imprescindible el uso del GPS para encontrar el único paso que daba inicio a la subida.

Comienza la subida. Flechas pintadas sobre la roca indicaban el inicio del trayecto.

Dejamos los bastones en la base ya que no los íbamos a necesitar (craso error ya que a la bajada sí que los echamos de menos) y comenzamos la subida. A partir de ahí las indicaciones eran escasas y la trepada se convertía en libre teniendo que buscar cada uno los pasos más adecuados para no complicarse demasiado la vida.

Esto era lo que teníamos por delante

Las cabras tenían su fortín en esta atalaya y nos miraban como intrusos que nos atrevíamos a penetrar en su reino vertical.


Hasta la cima todo era trepar por grandes escalones de piedra, unos más complicados que otros, pero tampoco había que salvar pasos demasiado complicados como para pensar en desistir.

Impresionaba la verticalidad de algunos tramos

Arriba corría un viento gélido que quedaba ampliamente compensado por las fabulosas vistas que obtuvimos desde la alargada cima donde un pequeño y solitario buzón marcaba la máxima cota.

Tajo Gomer (1.129 m.)

Vistas al majestuoso Chamizo, cima más alta de todo el Arco Calizo Central con 1.637 m.

La bajada la realizamos por el mismo sitio por donde subimos, acordándonos en todo momento de los bastones que habíamos dejado abajo y que nos hubieran venido muy bien para evitar resbalones, tomando las máximas precauciones posibles ya que una caída podía resultar fatal.
Una vez descendida la peña aún nos quedaba un tramo de carril de unos 5 kms. que se hicieron bastante largos por el esfuerzo acumulado.


Una última mirada atrás a la fastuosa Sierra de los tajos del Sabar, una de las más espectaculares que nos hemos encontrada en nuestras aventuras montañeras.


domingo, 7 de septiembre de 2014

● Sierra de Archidona - Subida al Conjuro y Cima de la Cueva de las Grajas

Cueva de las Grajas con detalle (círculo rojo) de un escalador

22 de Junio de 2.014
Típica ruta que la elegimos por no ser muy larga y tener poco desnivel, poco pretenciosa en cuanto a reto montañero y, más que nada, para no perder la forma e intentar no pasar demasiado calor. Sin embargo, resultó ser de lo más entretenida y sorpresiva, cargada de anécdotas y como colofón nos aventurarnos en una complicada subida final e inédita (al menos en cuanto a rutas en Wikiloc) a la cima de la Cueva de las Grajas, lo que convirtió, lo que en un principio debería de haber sido una ruta fácil, en una ruta bastante compleja.

Perfil 3D de la ruta

Dificultad técnica: Fácil hasta la subida a la cima de la Cueva de las Grajas. La subida a esta cima es bastante  difícil con un primer tramo de trepada-escalada muy complicado.
Dificultad física: Media, en un constante sube y baja pero sin mucha dificultad, salvo la subida final que es muy exigente.
Tiempo total: 5 h. 6 min. Distancia total: 10, 48 kms. Ruta circular.
Desnivel mín.: 685 m. Desnivel máx.: 1.022 m. Desnivel acum.: 769 m.
Participantes: Juan López y Rafael Blasco.
Cimas: Conjuro (1.014 m.), cima de la Cueva de las Grajas (966 m.) y otros 4 puntos altos.
Ubicación: la Sierra de Archidona, también llamada Sierra de Gracia por el Santuario de la Virgen de Gracia que se encuentra al sur sobre uno de sus cerros, es una pequeña sierra cuyas cimas rondan solo los 1000 m. de altura, con una curiosa forma ovalada que alberga una meseta en su interior, conocida coma la Hoya, dedicada al cultivo del olivar. Perteneciente al Arco Calizo Central, cobija en su ladera sur al bonito pueblo de Archidona, que se encuentra a escasos 25 minutos de Antequera y a solo 50 minutos de Málaga capital.
Paisajes: la ruta te permite observar por igual el trayecto que ya has recorrido como el que te queda por recorrer. Desde el Mirador del Santo Cristo obtienes las mejores perspectivas de Archidona y unas magníficas panorámicas de buena parte de las sierras del Arco Calizo Central, de izquierda a derecha tenemos la Sierra del Jobo (Chamizo 1.641 m.), Sierra de Camarolos (Cruz de Camarolos 1.444 m.), Sierra del Co (Peña Negra 1.353 m.), Sierra de las Cabras (Cabras 1.283 m.), El Torcal, Sierra de Chimenea (Camorro Alto 1.388 m.), Sierra de Huma, Peña de los Enamorados, Peñón de Algámitas y la Sierra de Humilladero.
Accesos: Saliendo desde Málaga cogemos la A-45 hacia el norte dirección Antequera. Nos desviamos a la derecha por la primera salida que pone Antequera y en seguida cogemos, también a la derecha, la A-354 hacia Archidona. Entroncamos con la A-92 que dejaremos cuando lleguemos a nuestro destino. Justo antes de entrar en el pueblo, cogeremos la N-342 dirección al campo de fútbol, dejando Archidona a nuestra izquierda. Pasado el campo de fútbol llegamos a un semáforo con una gasolinera a la derecha donde podremos aparcar en una paralela junto a la carretera principal. Justo a nuestra izquierda, al otro lado de la carretera e introduciéndose en el núcleo urbano, nos encontramos las primeras indicaciones hacia la Ermita de la Virgen de Gracia.
GPS: Ruta subida a Wikiloc. PINCHA AQUÍ PARA DESCARGARTE EL TRACK DE LA RUTA.
Mapas: Cartografía del IGN, MTN50 Histórico nº 1024, Archidona (año 2008), escala 1:50.000.

Perfil de la ruta

Espectacular vista aérea de la Sierra de Archidona. Abajo el cerro con el Santuario de la Virgen de Gracia, a la derecha sobre una pequeña altiplanicie el Conjuro, y a la izquierda la afilada crestería final que culmina en el cuchillo de la cima de la Cueva de las Grajas. (Foto: www.malaga.es)

Cruzamos dos o tres calles y en seguida nos encontramos con una carretera asfaltada, solo apta para caminantes, que en subida continua nos llevaría a la cima coronada por el Santuario de la Virgen de Gracia. 


Todo el ascenso, marcado por un Vía Cruis de sucesivas estaciones, se encuentra englobado dentro del Parque Periurbano de Gracia, un entorno privilegiado de 35 hectáreas con multitud de pinos carrascos donde poder cobijarse cuando aprieta el calor.

1ª Estación del Vía Crucis

Tras apenas 800 m. de subida llegamos al Mirador del Santo Cristo que bien merece una parada para contemplar el pueblo a vista de pájaro.

 Mirador del Santo Cristo

Archidona, localidad declarada Conjunto Histórico Artístico 

Junto al Mirador del Santo Cristo, tan solo una centena de metros más arriba, nos encontramos con otra parada, la Ermita del Santo Cristo. Y aún nos quedaba arriba del todo el santuario, entre una visita y otra parecía que íbamos de turismo en vez de montañismo.

La plácida ermita data del S. XVIII (aunque fue remodelada en 1997) y en su interior se encuentra la imagen del Santo Cristo, talla anónima del mismo siglo. Este enclave resulta de parada obligatoria en la Romería al Santuario cada 15 de agosto

Seguimos subiendo, sin prisa pero sin pausa, y nos encontramos con un camino que nos conducía hasta la primera de las llamadas "Puertas de la Ciudad". Una antiguo pórtico de piedra que permitía el acceso al recinto fortificado medieval del cerro protegido por gruesas murallas.

 Atajo que conducía a la 1ª Puerta de la Ciudad

Caminando junto a la muralla que protegía a la Archidona nazarí conquistada en 1467. Al fondo ya observamos el Cojuro

Y por fín llegamos al Santuario de la Virgen de Gracia, patrona de la ciudad desde el s. XVII. Un entorno muy tranquilo y cuidado que acostumbra a recibir multitud de visitantes y peregrinos.

Conjunto Castillo-Mezquita/Ermita de la Virgen de Gracia (s. IX- s. XVIII), monumento protegido como Bien de Interés Cultural

De visita obligada, soltamos las mochilas y las gorras por unos minutos y presentamos nuestros respetos a la patrona mientras apreciábamos la curiosa fusión de estilos arquitectónicos tan opuestos como el árabe y el cristiano.




Y por fin, dejamos a un lado el paseo turístico, atravesamos la 2ª Puerta de la Ciudad y nos metimos de lleno en la sierra rumbo a nuestro primer objetivo del día, el Conjuro.

Tras cruzar la 2ª Puerta de la ciudad nos fuimos directos al Pico Conjuro

Fuimos ganando altura con rapidez y en seguida adoptamos una perspectiva clara de toda la sierra.

 Ya íbamos dejando atrás el Santuario. Se puede apreciar la carretera de subida, la antigua muralla rodeando el Santuario, y a la derecha el pequeño camino de entrada y salida de la ciudad por la segunda de las puertas.

En poco tiempo alcanzamos la cima del Conjuro. Nos sorprendió la extensa altiplanicie que nos encontramos en lo alto, que se puede apreciar muy bien en la foto aérea de más arriba.

Conjuro (1.014 m.)

Desde allí arriba teníamos una espectacular panorámica de toda la crestería que teníamos por delante con todos los puntos altos y collados por donde teníamos que ir pasando.

Cara sureste (la que daba al interior de La Hoya) de la cima de la Cueva de las Grajas, la cueva en sí  se encontraba en la otra cara. Aunque vista desde donde estábamos parecía fácil su subida, sin embargo no podíamos apreciar desde allí el perfíl afilado que solo apreciamos más adelante 

Seguimos la ruta pasando por todos las elevaciones que nos fuimos encontrando. En total fueron 6 los puntos altos de la sierra por los que pasamos.

Otro de los puntos altos del recorrido

Entre la tercera y la cuarta cima tuvimos un pequeño y desagradable "incidente" del cual cabe tomar nota para el futuro ya que son detalles en los que uno apenas se fija y que si no llega a ser porque paramos a descansar debajo de un algarrobo, seguramente ni nos hubiéramos enterado. Sin darnos cuenta, debimos de meternos en algún nido de repulsivas garrapatas y cuando casualmente nos fijamos teníamos decenas de ellas subiéndonos por el el pantalón, la camiseta, la mochila... Afortunadamente ninguna había llegado a la cabeza pero atrapamos algunas bastante cerca. Nos las quitamos de encima como pudimos, parecíamos dos monos espulgándonos.
Salvada esa asquerosa anécdota, pero a tener en cuenta en futuras caminatas por terreno seco, nos dirigimos a la  espectacular crestería final.

La de la izquierda era la 5ª cima y la de la derecha la 4ª y máxima altura de toda la sierra (1.024 m.)

Todo ese tramo de crestería hasta el final era lo más complicado de la ruta, aunque sin ser demasiado difícil salvo la subida última a la cima de la Cueva de las Grajas.

Foto desde la 5ª cima donde al fondo ya podía apreciarse las dificultades que nos íbamos a encontrar si queríamos subir a la cima de la Cueva de las Grajas

Al llegar a la base del peñón de la Cueva de las Grajas nos quedamos sin palabras. Visto de cerca aquello parecía casi inexpugnable y había que sentarse tranquilamente y meditar la zona de ataque. Aún salvada la primera y muy arriesgada trepada luego habría que ir improvisando ya que la perspectiva de la afilada cresta se perdía en las alturas.
Nos despojamos de todo lo que nos pudiera molestar (mochila y bastones) y comenzamos la trepada por la cara norte hasta alcanzar la cresta con dificultad. Luego nos pasamos a la cara sur, la menos complicada de las dos, y fuimos buscando los recovecos más estrechos, en ocasiones pasos únicos, hasta llegar haciendo zigzag hasta la cima de la peña. 
Quien quiera seguir nuestros pasos le recomiendo seguir encarecidamente los puntos del track para evitar meterse en más complicaciones de las debidas. Ni que decir tengo que hay que asumir bastantes riesgos y echarle un par al asunto, aunque aquí me meto en el terreno puramente personal ya que cada uno sabe perfectamente, o debería saberlo, donde está su límite. No puedo aportar foto del tramo de subida ya que no había quien tirase la instantánea.

Cima de la Cueva de las Grajas (966 m.)

En la cima tuvimos que crear nuestro propio vértice, con cuatro piedras y un palo, ya que no encontramos referencias por ningún lado. Buscando en internet encontré otro blog similar al mío donde también se reseña esta subida: (Antonio-Bueno-todosmisviajes).


Al llegar arriba nos dio un subidón tremendo por el hito conseguido. Disfrutamos un rato del momento y la bajada la realizamos por el mismo sitio por donde subimos. 
Una vez en las faldas  lo festejamos con un más que merecido descanso que aprovechamos para reponer fuerzas. Ya solo nos quedaba bajar un poco para llegar de nuevo al pueblo, pero antes, y a modo de colofón de una jornada inolvidable, nos encontramos con la espectacular Cueva de las Grajas, un auténtico recreo para la vista no solo por la maravilla de la naturaleza sino por los escaladores que nos encontramos en su interior.





El calor apretaba ya de lo lindo cuando nos adentramos en el pueblo, que teníamos que atravesar, para regresar al coche. Una vez acabada la ruta nos hicimos un repaso mucho más exhaustivo en busca de más garrapatas ¡y seguían apareciendo las muy...! dentro de la mochila y en las hebillas de los cinturones y correillas. Al llegar a casa tuvimos que meter nosotros mismos la ropa y la mochila en la lavadora para evitar que nuestras mujeres nos lo incinerasen todo. En fin, gajes del oficio.

¡¡¡ HASTA LA PRÓXIMA !!!




















domingo, 10 de agosto de 2014

● Sierra del Valle de Abdalajís - Subida al Pico de la Capilla

Caprichosas formaciones que la erosión ha ido modelando en la roca caliza

25 de Mayo de 2014
Ruta muy sorprendente con muchas zonas de paisaje kárstico, similares a las formaciones más conocidas de la vecina Sierra del Torcál de Antequera, a la que hay que añadir unos senderos por la base de unos espectaculares tajos que, junto a la subida final, completan una ruta mágica y muy fotográfica para disfrutar del paisaje en toda su plenitud.

Panorámica 3D de la ruta

Dificultad Técnica: Baja, sin pasos complicados ni trepadas.
Dificultad Física: Media, sin grandes exigencias a nivel físico.
Tiempo Total: 5 h. 58 min. Distancia Total: 11,53 kms. Ruta circular.
Desnivel mín.: 349 m. Desnivel máx.: 1.189 m. Desnivel acum.: 898 m.
Participantes: Juan López y Rafael Blasco.
Cimas: Pico Capilla (1.186 m.).
Ubicación: En pleno corazón de la provincia de Málaga, tanto el pueblo como la Sierra del Valle de Abdalajís se encuentran situados entre las Comarcas de Antequera y del Guadalhorce. La sierra, perteneciente al Arco Calizo Central, es la gran olvidada debido a que también se encuentra ubicada entre dos privilegiados entornos naturales como son el Paraje Natural del Desfiladero de los Gaitanes y el Paraje Natural del Torcal de Antequera, mucho más conocidos y visitados. No obstante, en los últimos años la Sierra de Abdalajís ha ido encontrando su sitio y su reconocimiento gracias a la idoneidad de su enclave como paraíso para escaladores y parapentistas.
Paisajes: Lo más característico de esta sierra son las curiosas formaciones de la roca caliza, algunas con formas caprichosas y en precario equilibrio. Ausencia total de árboles y predominio de vegetación mediterránea típica de la zona con predominio de bajo matorral. La zona de los tajos es fascinante y bien merece la pena internarse por sus senderos. Con suerte podremos apreciar el vuelo de buitres leonados.
Accesos: Desde Málaga hasta el Valle de Abdalajís se tarda exactamente 1 hora en llegar. Cogemos la A-357 dirección Cártama-Parque Tecnológico y luego nos desviaremos a la derecha por la A-343 dirección Pizarra. Esta carretera nos llevará directamente hasta nuestro destino tras dejar atrás Pizarra y Álora. Una vez en el pueblo, seguiremos sin desviarnos de la principal y aparcaremos a la salida del mismo junto a la carretera.
GPS: Ruta subida a Wikiloc. PINCHA AQUI PARA DESCARGARTE EL TRACK
Mapas: Mapa del IGN, MTN50 Histórico nº 1038 Ardales, año 2004, escala 1:50.000.

Perfil de la ruta

Salimos temprano y todo hacía presagiar que tendríamos un día bastante caluroso. La ruta empezaba en la misma carretera y pronto, antes de comenzar la subida, nos encontramos con uno de los múltiples manantiales que afloraban por las cercanías.

Manatial del Valle de Abdalajís

Las rocas calcáreas de esta sierra son muy porosas lo que le permiten ser extremadamente permeables y el agua de la lluvia queda acumulada en la capa freática para aflorar de nuevo por los numerosos manantiales.

Comenzamos la subida

Nada más empezar la subida la roca caliza se hacía presente desde el inicio y se nos abrían las primeras vistas de la vecina Sierra de Chimenea.

El Arroyo del Búho subía serpenteando hacia la Sierra de Chimenea. Al fondo el Camorro Alto de 1.378 m.

En seguida empezaron a surgir las primeras formaciones curiosas de la roca caliza, las conocidas como galletas, que dominaban el terreno intercaladas con decenas de  palmitos (un tipo de palmera baja muy común en la zona).

Solo caliza y palmito

Algunas zonas presentaban bloques de caliza colosales, semejantes a islotes, y en ocasiones incluso sonaban huecos al ser golpeados por las puntas de nuestros bastones dándonos la sensación de caminar sobre un puzzle de piedras en precario equilibrio. A veces también oíamos el discurrir del agua bajo nuestros pies.

En ocasiones saltábamos de isla en isla o nos veíamos obligados a volver sobre nuestros pasos para poder seguir avanzando

Esta roca tenía la forma de la cabeza de Juan

Una vez subimos esta primera zona, conocida como La Muela, pudimos observar el techo de la sierra y nuestro objetivo del día, el Pico Capilla de 1.186 m. de altura, pero antes aún teníamos por delante paisajes todavía más sobrecogedores.

Al fondo el Pico Capilla y a la izquierda una cabra montesa entre palmitos

Antes de llegar a la base de la montaña tuvimos que atravesar una zona de tajos. Como todo en esa mágica sierra, nos dejó fascinados.



Merecía la pena hacer la aproximación por el sendero junto a los tajos, en vez de hacerlo por el valle como encontramos en los tracks de otras rutas.

La acción erosiva resultaba más que evidente


Antes de iniciar la subida al pico hicimos un pequeño descanso junto a las últimas sombras que nos proporcionaba la pared.

Bonita perspectiva de la sierra

A partir de ahí la vegetación variaba considerablemente, desapareciendo los palmitos y dando paso al matorral bajo formado en su mayoría por aulagas y romero.


La subida final no tenía mucha complicación salvo por los pinchos de las aulagas que te hacían dar rodeos tratando de buscar la roca.

 Se puede apreciar la frondosidad del terreno. Al fondo la Sierra de Huma (La Huma 1.191 m.).

Una vez alcanzada la roca, el sendero se perdía y había que ir improvisando la subida por donde mejor nos parecía.

Pico Capilla (1.186 m.)

Vistas hacia el noroeste, con Sierra Llana y detrás el Embalse del Guadalhorce, y toda la extensión del Valle de Abdalajís y los Llanos de Antequera

La bajada la realizamos por el mismo sitio hasta un cruce de senderos que indicaba al norte la subida al pico y al oeste el enlace con el sendero PR- A87 (Ruta del Torcal del Charcón) y el Cortijo La Rejonada.


Y llegamos a la zona del Torcalillo, lo mejor de toda la ruta con diferencia, donde el paisaje nada tenía que envidiar al de su hermano mayor, el Torcal de Antequera.

Fantástica esta segunda zona de Torcal

Con el Capilla al fondo

Esta zona era para ponerse a tirar fotos y no parar en todo el día con tantas formaciones curiosas por todos lados donde disfrutamos mucho.

 Con el paso del tiempo la mayor parte de las formaciones acabarán como esta

Una oquedad perfectamente circular de medio metro de ancho y más de tres de profundidad permitía instantáneas como esa

Ya de vuelta nos encontramos con las ruinas de un antiguo cortijo y un elaborado abrevadero de seis pilas tallado en la misma roca que nos daba una idea de lo frecuentado que debía de estar esta sierra en el pasado.

Abrevadero de 6 pilas

Y para rematar la faena, como no podía ser menos, pasamos por la zona conocida como El Charcón, otro tajo espectacular que no podíamos pasar por alto.

El Charcón era una impresionante garganta que hacía de aliviadero en épocas de copiosas precipitaciones

El Charcón visto desde arriba y el pueblo abajo

Esta sierra no solo nos resultó cautivadora sino que tenía una presencia algo mágica, como envuelta en un continuo halo misterioso y enigmático. No obstante, tanto a Juan como a mí, los GPS se nos volvieron locos haciendo rayas sin sentido por donde no habíamos pasado (algo que nunca nos había ocurrido antes). Son conocidos en la región, los sucesos que acaecieron a mediados de los 70 donde, supuestamente, se avistaron en la sierra y en el pueblo extrañas esferas brillantes e incluso se fotografió un OVNI, y todo ello fue noticia de portada en el malagueño Diario Sur y también en otros diarios a nivel nacional.


Una ruta con encanto de la que guardaremos muy buenos recuerdos. 
¡¡¡ HASTA LA PRÓXIMA !!!